-Helena Guadalupe, enfermera de 31 años, y Santiago Manuel, de 34, perdieron la vida en el accidente. Un torton los impactó por alcance y el conductor se dio a la fuga-
El Día de las Madres de 2026 quedará marcado por el luto en dos familias de Navolato y entre cientos de compañeros del sector salud. La mañana del domingo 10 de mayo, un accidente en la carretera Navolato-Culiacán arrebató la vida de dos trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social: Helena Guadalupe, enfermera de 31 años, y Santiago Manuel, de 34 años, también integrante del sector salud. Los tres viajaban en un Nissan Versa color tinto cuando un torton los impactó por alcance. El conductor del camión se retiró del lugar sin detenerse. El automóvil perdió el control, golpeó un vehículo estacionado frente a un domicilio y terminó volcado sobre su costado junto a una parada de camiones. Una tercera persona, identificada como Georgina, también trabajadora del sector salud, resultó lesionada y fue trasladada para recibir atención médica.
En cuestión de horas, las redes sociales se llenaron de mensajes que transformaron el dolor privado en duelo colectivo. Amigos, familiares y compañeros del sector salud comenzaron a compartir fotografías y palabras de despedida para Helena Guadalupe, la enfermera joven cuya vocación era precisamente cuidar a otros. «La mejor enfermera con un alma tan pura, humilde, empática y siempre dispuesta a ayudar», escribió alguien cercano a ella. Tenía 31 años. Otros mensajes lamentaban la cruel ironía de que quienes dedican su vida a sanar y proteger a los demás terminaran siendo las víctimas de la negligencia de alguien que los golpeó y huyó sin voltear. El accidente en la carretera Navolato-Culiacán no fue solo un hecho de tránsito: fue la tragedia de una profesión entera que ese domingo perdió a dos de los suyos.
Santiago Manuel, de 34 años, también recibió despedidas en redes sociales donde quienes lo conocieron destacaron su dedicación laboral y el vacío que deja. Los mensajes de sus compañeros reflejan el golpe que representa para una institución como el IMSS perder en un mismo accidente a dos elementos de su plantilla, en un contexto en que el personal de salud en México ya carga con una presión cotidiana que pocas profesiones conocen. La pérdida de Helena y Santiago se suma a un registro doloroso que el sector salud en el país ha acumulado durante años: trabajadores que van y vienen de turnos extenuantes, muchas veces en condiciones de carretera que no perdonan.
El conductor del torton que impactó al Nissan Versa se dio a la fuga tras la colisión, lo que añade una capa de indignación a una tragedia que ya de por sí no tiene palabras fáciles. Las autoridades tienen la obligación de identificarlo y llevarlo ante la justicia. Huir de un accidente de esta magnitud, con dos personas sin vida y una tercera lesionada, no es un error: es un delito que el sistema legal sinaloense deberá perseguir con la misma urgencia con que las familias de Helena y Santiago esperan respuestas.
El accidente en la carretera Navolato-Culiacán del Día de las Madres le arrebató a dos familias lo que ese día debía ser una celebración. Helena tenía 31 años y una vida entera por delante cuidando a otros. Santiago tenía 34. El torton que los golpeó y huyó sigue sin identificarse. Eso también es una deuda que está pendiente de saldar.
